El reto
En el recocido del vidrio, cada modelo tiene su curva de temperatura, y acertarla es lo que separa una pieza buena de una pérdida. Ese conocimiento solía vivir disperso —papeles, hojas sueltas, la memoria del operario veterano—, difícil de consultar rápido en planta y fácil de perder. Hacía falta un sitio único, fiable y rápido donde encontrar la curva correcta para cada modelo y línea, incluso sin conexión.
La solución
Construí una aplicación que centraliza las curvas de recocido por modelo y por línea. Escribes el modelo y un autocompletado te lleva directo a su curva; si ese modelo tiene curva en otra línea, te lo avisa y te deja reutilizarla.
La herramienta aplica ajustes (por ejemplo, según el peso de la pieza) sobre la curva base, y guarda un historial de cambios para que quede trazado qué se tocó y cuándo.
Funciona como app de escritorio ligera con datos locales: si el servicio de planta no está disponible, sigue operando con los datos en el propio equipo. Sin dependencias pesadas, pensada para el día a día de la fábrica.
Resultados
¿Tienes algo parecido en mente?
Cuéntame tu idea y te digo con franqueza cómo lo abordaría.